Cuentan de un sabio, que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que cogía.
«Habrá otro», entre sí decía,
«más pobre y triste que yo?»
Y cuando el rostro volvió,
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que cogía.
«Habrá otro», entre sí decía,
«más pobre y triste que yo?»
Y cuando el rostro volvió,
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.
Contam de um sábio, que um dia
tão pobre e mísero estava
que só se sustentava
dumas ervas que colhia.
«Haverá outro», para si dizia,
«mais pobre e triste que eu?»
E quando rostro voltou,
achou a resposta, vendo
que outro sábio ia recolhendo
as ervas que´l rejeitou.
Calderón de la Barca
Tradução: Fernando Igreja
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